Pottercalypse...




Yo tenía 11 años cuando mi hermano llegó a mi habitación una noche y me regaló un libro llamado "Harry Potter y la Piedra Filosofal". Era de "esas cosas que me gustaban", me dijo. Y después de una breve introducción me dejo con él a solas. Así fue como los días consecutivos se convirtieron en recreos de primaria dedicados a la historia y al debate con mi mejor amigo de entonces sobre el porqué nuestras cartas aún no habían llegado a nosotros. Quizás no se habrían percatado aún de que éramos especiales… pronto llegamos a la conclusión de que quizás México no tenía su propio Hogwarts.

Joanne llegó a cambiar mi vida radicalmente con su historia, con sus personajes y con aquella saga de libros que en algún momento de su vida la llevaron a esconder detrás de unas siglas que era mujer "para no afectar las ventas de lo que parecía un libro promedio". Una rica narrativa, una profundidad psicológica asombrosa con cada uno de sus pequeños hijos de tinta y un nuevo mundo. Eso y muchísimo más acompañó a toda una generación, nos llevo de la mano y nos trajo hasta este momento.
Cuatro años han pasado desde aquel 21 de Julio en el que todos presenciamos el punto final. Y con el paso de los mismos, Warner Brothers se permitió anunciar una última entrega fílmica en dos partes para otorgarle a los fans la grandeza de cada detalle que los había enamorado de la conclusión literaria... muchos de los cuales habríamos perdido para siempre si no fuera por el poder de nuestra imaginación.

Tras el logo de WB y los suspiros excitados de cientos de fans en la sala de cine, regresamos al punto en el que nos dejó la anterior entrega. Las líneas entre Ollivander y Harry que daban por sentado la lucha encarnecida y aquellas que llevarían a Hermione tranformarse en Bellatrix para infiltrarse en el Gringots, marcaron el inicio.

"Para poder interpretar a Madame Lestrange tienes que tratar a las personas como basura", le dijo Harry a Herms tras un "buenos días" que espetó a un mago y ese fue solo el comienzo de una interpretación soberbia de Helena Bonham Carter con respecto a la perspectiva de Herms sobre su personaje. Sin embargo, llegados al banco, nos encontramos con unos efectos no tan exquisitos como se esperaban, de entre los cuales el más destacable fue la cascada contra ladrones, que literalmente "lavó" todo encantamiento de los integrantes del carrito seguido de un aresto momentum bien ejecutado.
Presenciar la opulencia de los Lestrange solo fue opocado por un hecho que muchos lectores apreciaban y vieron perdido para siempre: la elección de horrocruxes fue un proceso en el cual Tom Riddle, seleccionó una serie de objetos mágicos con excelsas propiedades, destacando entre ellos, un distintivo de cada fundador de Hogwarts, a sabiendas de la grandeza que poseyeron en vida. La copa bien podría ser el santo grial o un simple instrumento de ornato, y uno de los pocos momentos de gloria de Huff quedo suspendido en el aire, dejando en su lugar la entrada de la policía (que al puro estilo de un escuadrón SWAT, uniformados y tal, llegó empuñando sus pistolas, perdón, sus varitas).
El trio volando por Londres y sus alrededores tiene un encanto propio y el saber de la tortura que sufrió el animal durante años, encerrado y ciego, solo permitió apreciar con mayor entusiasmo su huida hacia la libertad.
Y pareciera que aquí es donde comienzan mis contraposiciones, pues lo anterior solo se vió opacado con la conexión mental entre Harry y Tom, uno de los puntos más controversiales de Yates (por el uso subsecuente de fades a negro, pequeñas secuencias de Voldemort aparentemente posando como modelo y por la selección de escenas protagonistas para estos pequeños clips). Es importante decir que uno de los momentos rescatables de lo anterior es el fragmento donde Voldemort pasea junto con Nagini entre los cuerpos torturados y sin vida de incontables personajes. Y para cuando el trío llega a Hogsmeade, la historia de Ariana y el porque la conexión entre Grindewall y Dumbledore se pierde en una breve conversación en casa de Abeforth, quien a pesar de mostrar una supuesta indiferencia, esclarece que fue el quien envió a Dobby a salvarlos para posteriormente unirse a la gran batalla final.
El regreso inminente de Harry, Ron y Herms a Howgarts, escoltados por un magullado Neville (pero más fuerte y maduro), nos lleva a la historia de la diadema de Ravenclaw y como quedo reducida a una histérica Helena, no la triste que huye de casa con la posesión mas valiosa de su madre a un bosque de Albania, donde termina siendo aseisnada por su amante, quien tras recibir su negativa no cumple con su promesa de llevarla a casa y acaba con las vidas de ambos ahí mismo.
Tener la oportunidad de escuchar los diálogos de Alan Rickman con esa deliciosa cadencia que hace con su perfecto acento ingles se aprecia de principio a fin, aún cuando Harry saliese de entre la congregación de estudiantes asustados, pues esa parte, en la cual Minerva se enfreta a uno de sus colegas mas poderosos, derrotando a los Carrow de paso y permitiendo la entrada triunfal de La Orden del Fénix al castillo, nos hace testigos del gran estilo y esplendor de estos dos grandes actores.
El nudo en la garganta, la batalla teniendo lugar en cada rincón del castillo. La profesora McGonagall diciendo "Ka-boom" mientras ordena a la estatuas defender el castillo, al tiempo que Horace, Filuis y Molly se encargan de alzar una barricada mágica de protección. El momento estaba tan cerca….
El carácter de Luna finalmente hace acto de presencia para poder hacerse escuchar por Harry, Neville declara inesperadamente su amor por la peculiar Ravenclaw, y Ron termina emitiendo unos sonidos parecidos al parsel para abrir La Cámara de los Secretos para terminar besando a Hermione después de un spalsh (no de la famosa frase de defensa a favor de los elfos domésticos). Y haciendo paréntesis sobre esto último, es tan palpable como la relación se lleva forzadamente y como incluso los diálogos de Herms en los que resalta la supuesta brillantez de Ron, no hacen mas que llevar a la decadencia la chispa que debió producirse. Sinceramente es complicado decir algo más al respecto, tomando en cuenta que la declaración de Emma sobre su viejo amor por Tom había causado más revuelo que el "gran momento" de la pareja.
Harry regresando heróicamente por Draco, mientras Goyle muere arrasado por el fuego provocado por su propia varita nos deja con una inexplicable incursión de Imhotep (aka La Momia aka el rostro de Lord Voldemort) acercándose a la puerta de la Sala de los Menesteres tras la destrucción de la diadema de Ravenclaw con un colmillo de basilisco (curioso es que solo uno fue perpetuado de la cámara pero posteriormente parece haber un arsenal de los mismos, pues otro de ellos termina siendo destruido).
Estudiantes corriendo ante la inminente amenza que suponen los moritfagos, gigantes y acromántulas a su alrededor (aún cuando parecía que el orden se había establecido desde un principio, el trío siempre termina eludiendo a algún pequeño corriendo para generar mas dramatismo)...y llegamos al punto álgido donde vale la pena remarcar la notable y excelsa interpretación de Rickman como Snape… "Mirame" le dice… pues no puede irse sin volver a mirar los ojos de Lily.
Fred, Tonks y Lupin, sin la mas mínima gloria mueren sin un poco de protagonismo ni el espacio heroico que merecían, pero fueron suplidos por los gritos de varios estudiantes de Hogwarts en los innumerables anuncios telepáticos de Lord Voldemort exigiendo que entregasen a Potter a cambio del bienestar del resto.
Jo dijo que Lily había crecido para amar a Severus y si no hubiese sido por la inclinación de este por las artes oscuras, su destino habría sido juntos. Y prueba de ello son todos esos fragmentos que hicieron estallar mi corazón de la emoción y llorar cada instante (y que seguramente confundieron al público dedicado únicamente a las películas, porque parecía que frases hechas por Tuney como "el vago de tu padre" se referían a Sevy y no a James). Es curioso como de ser una de las fieles partidarias de Snape desde el principio ahora me veo envuelta en sumos fans que han descubierto por primera vez al príncipe tras esa secuencia. Lo mejor de la película, sin duda alguna. Verlo tomar al amor de su vida entre sus brazos, sabiendo que la había perdido para siempre....
Mientras Harry asimila el destino que lo espera, encontramos a James, Lily, Sirius y Remus recordando que nunca estuvo solo y que ellos seguirán a su lado siempre. Interesante como pudo quebrarse el momento al notificar al público del hijo de Remus y Tonks, tras haber minimizado tanto su historia como para no permitir que se esclareciera siquiera que ya eran marido y mujer. Pero James Potter tenía patillas... y eso parecía justificar la pérdida.
Gandalf el blanco aparece con la frase tan conocida por los fans "claro que todo esta pasando en tu cabeza, pero ¿que te hace pensar que no es verdad?" en una versión por demás dudosa de la escena en King Corss...Trewlaney solo descansa en las gradas del gran comedor en un momento, más sus bolas de cristal nunca son arrojadas desde la torre. Kreacher y la gloria del amor Regulus también se pierden en la posteridad.
Una risa por demás inesperada por parte de Voldy hace al publico reír en un momento de tensión (cuando por fin se proclama el vencedor). El abrazo casi fraternal que le da a Draco y el ofrecimiento de un puesto digno a Neville, quien resurge de entre los escombros para incitar a la batalla, recordandoles que la causa no muere con Harry, reanuda de nuevo la acción. De la abuela de Neville enviando a Dawlish al hospital y huyendo, ni una mención (aunque realmente no era relevante, parece que los incidentes graciosos se los dejaron a Matthew mejor preparado y listo para gritarles a un grupo de carroñeros). De la sala Comun de Ravenclaw, ni un vistazo.
Y entonces, el indigno final... Bellatrix explotando y recuciendose a una especie de confeti negro que no hace mas que enfatizar la falta de cuidado y fidelidad en ese punto. Voldemort siendo arrastrado por Harry hasta el punto más alto de la torre, donde tras ser sometido por su hábil capa, caen juntos (vaya dialogo el que se les ocurrió insertar ahí) picándose los ojos y mezclandose a través de los muros computarizados de Hogwats.
Una de mis mejores amigas una vez escuchó mi promesa, de no ser testigo del "epilogo que nunca sucedió" sin embargo, estando ahí, en shock por el final, llorosa gracias a Rickman y contrariada por todo lo que significaba acercarme a ese punto, no pude mas que permanecer en mi asiento. Lucius Malfoy, hermosa cabellera rubia y sofisticada que todos siempre recordaremos, terminó heredando una misteriosa calvicie a Draco. Albus Severus, adorable, viendo una semblanza de la primer película, una rana de chocolate, mientras el trio es enfocado por la cámara en su versión adulta... una muy dudosa.
Y aunque me hizo revivir tantas cosas y ha sellado para siempre una de mis historias favoritas como una virtuosa leyenda, no puedo más que resolver que a pesar de los grandes momentos, que mis tres personajes favoritos tuvieron su gloria (pero también su pena a manos de Yates, y ni para que recordar el confeti y el libro viejo quemandose en el que se redujeron dos de ellos), mi veredicto se traduce en: Adaptación un tanto conformista aspirando a ser mejor. Y a Helena, Ralph y Alan, siempre en lo corazón por lo logrado junto al maravilloso cast a su lado, por lo maravilloso, lo mágico, cada uno de esos entrañables actores que dieron vida a tan maravillosos personajes y recrearon ese fantastico mundo de Jo.
Como diría Rowling en una emotiva despedida en Trafalgar Square, al lado de Daniel, Emma y Rupert:
"Ninguna historia vive a menos que alguien quiera escucharla… Las historias que amamos viven en nosotros por siempre. Así que, ya sea que regreses a través de la página o de la gran pantalla, Hogwarts siempre estará ahí para darte la bienvenida a casa".

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