La trilogía consta de los siguientes títulos: La hora de las Brujas, La Voz del Diablo ["Lasher"] y Taltos.

Sin afán de revelar más sobre la trama, he aquí el resumen de la contraportada de la primera edición de La Hora de las Brujas, un precioso tesoro que tengo en mi librero:
Rowan Mayfair, una bella neurocirujano consciente de sus poderes especiales, encuentra a un ahogado en la costa de California y consigue devolverlo a la vida. Ambos se enamoran ferozmente y establecen una apasionada alianza para desentrañar el misterio del pasado de ella y dominar un don maligno que le ha sido conferido al tras su accidente. Rowan, aunque todavía no lo sabe, desciende de una dinastía de brujas que se remonta al siglo XVII y cuya historia empezó con una escocesa quedama en la hoguera...
Habiendo saboreado lo que les aguarda, los dejo con el nuevo estilo de las portadas: retratos en blanco y negro con matices carmesí, tendencia de los libros vampíricos contemporaneos que bien valdría la pena debatir.
Y con mucho gusto, para satisfacer la curiosidad de los entintados apasionados por las brujas de Nueva Orleans, he aquí la reseña correspondiente a la nueva edición de esta enigmática historia:«El doctor se despertó asustado. Había vuelto a soñar con la vieja casa de Nueva Orleans. Había visto a la mujer en la mecedora y al hombre de los ojos marrones.
Incluso ahora, en este tranquilo hotel de la ciudad de Nueva York, sintió la inquietante desorientación de antaño. Había vuelto a hablar con el hombre de los ojos marrones. Sí, ayúdala. “No, sólo es un sueño. Tengo que salir de él.”
No conseguía librarse de la impresión de la vieja casa. Casi podía oír el zumbido de los insectos contra la malla mosquitera del porche. Y el hombre de ojos marrones hablaba sin mover los labios. Un muñeco de cera lleno de vida… “No. Basta.”»
"En la serie Las Brujas de Mayfair, Anne Rice toma las voces de seres de otros mundos para retratar la naturaleza humana, logrando conformar todo un universo mitológico hipnótico, oscuro y, al mismo tiempo, seductor." ¿Se atreven a comprobarlo?

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